Un nuevo capítulo de la interna kirchnerista quedó expuesto este lunes en el municipio bonaerense de Quilmes. Una protesta contra una ordenanza para limitar la actividad de los "trapitos" derivó en incidentes y acusaciones cruzadas entre la intendente kirchnerista Mayra Mendoza y el dirigente piquetero Juan Grabois.
Militantes vinculados al espacio que responde a Grabois se movilizaron hacia el Honorable Concejo Deliberante de Quilmes. Allí se debatía una ordenanza impulsada por el gobierno local para ordenar el estacionamiento y regular la actividad de los llamados “trapitos”. La manifestación terminó con enfrentamientos con la Policía que custodiaba el edificio municipal.
La licitación abierta que enfureció a Grabois
Desde el municipio explicaron que la iniciativa surgió a partir de reiterados reclamos vecinales y forma parte de un plan integral de ordenamiento del tránsito. La normativa prevé contemplar a los cuidacoches preexistentes, incorporándolos de manera formal, con condiciones laborales en regla.
Sin embargo, uno de los puntos de conflicto es que la intendencia descartó adjudicar directamente el servicio a una cooperativa vinculada al Movimiento de Trabajadores Excluidos.












