La reciente protesta de los sindicatos aeronáuticos marcó un nuevo desafío para el presidente Javier Milei, quien asumió la causa como una misión personal. El conflicto surgió cuando cientos de pasajeros quedaron atrapados por un paro, lo que generó indignación pública y motivó al mandatario a intervenir.
Según fuentes oficiales, Milei exigió a los sindicatos un plan de ajustes que incluye la revisión de convenios colectivos y la eliminación de ciertos beneficios que considera excesivos. De no cumplir con estas expectativas, Milei advirtió que avanzará hacia el cierre o privatización de la aerolínea estatal.
Entre los privilegios en la mira se encuentran los remises para las tripulaciones, pasajes gratuitos de por vida para empleados y sus familias, el régimen de horas de vuelo, premios y otros beneficios.












