El Presidente afirmó en una entrevista con Neura que la estrategia comenzó hace tres años y que los dichos de Trump abrieron una oportunidad geopolítica.
El presidente Javier Milei rechazó este miércoles que las recientes medidas impulsadas por su Gobierno por las Islas Malvinas respondan a una estrategia electoral y aseguró que el Ejecutivo trabaja sobre el tema desde hace tres años. Además, explicó que las declaraciones de Donald Trump sobre una eventual revisión de la posición estadounidense actuaron como un “disparador” para acelerar los anuncios.
“Los analistas políticos dicen que impulsamos Malvinas por cuestión de imagen y oportunismo político. Es una estupidez mayúscula”, afirmó Milei durante una entrevista con Malena de los Ríos en el canal de streaming Neura, en referencia a las interpretaciones sobre la cadena nacional del pasado 3 de septiembre.
El mandatario sostuvo que la decisión de realizar aquel mensaje había sido tomada durante una reunión de Gabinete el lunes previo y vinculó el momento elegido como una coincidencia con las favorables las declaraciones realizadas días antes por Trump. El presidente estadounidense había señalado que su administración podía revisar la posición de Washington respecto de la disputa de soberanía entre la Argentina y el Reino Unido.
“La cadena es disparada por el comentario de Donald Trump acerca de que estaba revisando la posición frente a Malvinas. Todos hechos exógenos”, explicó. El Presidente insistió en que la política hacia el archipiélago no nació de una necesidad electoral, sino de una estrategia elaborada durante su gestión. “Hay que ser muy estúpido, muy imbécil, si creés que es algo de una maniobra electoral cuando es algo que venimos gestando hace tres años”, expresó.
La estrategia para presionar a las empresas que operan ilegalmente
Milei también explicó parte de la estrategia económica que pretende utilizar el Gobierno frente a las compañías que desarrollan o proyectan actividades en las Malvinas sin autorización argentina.
Según señaló, la Argentina buscará aprovechar el crecimiento de sus proyectos energéticos y mineros para obligar a las compañías internacionales a elegir entre operar en el archipiélago o participar de atractivas inversiones en el territorio continental argentino. “Usted tiene que elegir entre un proyecto incierto y los proyectos concretos, por ejemplo de Vaca Muerta”, sostuvo el mandatario, quien mencionó además al RIGI y al desarrollo de los sectores de petróleo, gas y minería.
El Gobierno de Milei logró que multiples empresas se nieguen a cooperar en la explotación ilegal.
Para Milei, el cambio del escenario internacional abrió una oportunidad que el Gobierno decidió aprovechar. “Si se le suma la geopolítica, entonces se abrió la ventana y nosotros la aprovechamos, pero no tenía ninguna intencionalidad política”, afirmó.
El jefe de Estado también ubicó la nueva estrategia argentina dentro de la reconfiguración geopolítica internacional y del alineamiento estratégico con Estados Unidos. En ese contexto, destacó la capacidad del país para convertirse en proveedor de alimentos, energía y minerales y consideró que esos recursos fortalecen la posición argentina en futuras negociaciones internacionales.