Por otro lado, recientemente se ha informado a Zona Militar que la Fuerza Aérea Argentina está en negociaciones con empresas israelíes para un leasing de sistemas aéreos no tripulados del tipo MALE. Se menciona la posibilidad de transferencia de sistemas de primera generación en desuso de las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF), que han estado en operación durante varios conflictos recientes. Sin embargo, no se ha especificado si este leasing incluiría precios de referencia ni si los sistemas de primera generación cumplirían con los requerimientos actuales de las Fuerzas Armadas argentinas. Es importante tener en cuenta que, en caso de avanzar en un leasing, la propiedad de los sistemas permanecería con la empresa proveedora y el contrato de servicio requeriría renegociación anual.
Además, fuentes oficiales han indicado que existen ofertas para el desarrollo y fabricación de drones de pequeño y mediano tamaño en Argentina, lo que representa una apuesta significativa por la modernización y autonomía tecnológica del país. Esta alternativa está siendo considerada por un sector del Ministerio de Defensa que respalda que empresas argentinas consolidadas lleven adelante el diseño y fabricación de sistemas no tripulados, siguiendo una trayectoria similar a la experiencia con radares. Consideran que Argentina está en condiciones de abordar, con decisión política efectiva, el trabajo sobre materiales compuestos e incluso subsistemas. Sin embargo, esta propuesta entra en conflicto con la intención de realizar compras directas en el exterior.
Las necesidades actuales de la Fuerza Aérea Argentina en cuanto a sistemas aéreos no tripulados han sido evidentes durante mucho tiempo, con proyectos de desarrollo y fabricación local que no han tenido éxito ni respaldo político. Los esfuerzos en fabricación nacional no han contado con un marco de trabajo conjunto, resultando en desarrollos disociados, tecnologías obsoletas y dificultades para establecer una cadena de producción más allá de lo artesanal. En este contexto, las Fuerzas Armadas continúan buscando alternativas serias para incorporar capacidades modernas que se alineen con sus requerimientos operacionales.