En Córdoba se apreciaron escenas insólitas de feministas marchando contra el gobierno de Milei, en conmemoración por los 10 años de la primera marcha por #NiUnaMenos. Hablamos de agrupaciones que reivindicaron el terrorismo islámico desfilando por las avenidas centrales de la ciudad capital, levantando orgullosamente la bandera de Palestina.
Enarbolar la bandera palestina, ¿ignorancia contextual o legimitación implícita al terrorismo islámico?
Los izamientos de estas banderas no manifiestan apoyo a las mujeres palestinas que luchan por liberarse del patriarcado islámico y del autoritarismo. En su lugar, se muestra apoyo implícito a un grupo terrorista (Hamas) cuyos líderes han sido abierta e históricamente misóginos y opresivos hacia la mujer.
Cuando se porta una bandera palestina en una marcha feminista como la de "Ni Una Menos" no se está señalando explícitamente una solidaridad con las mujeres palestinas oprimidas. Al contrario: aunque sea de forma indirecta se está expresando respaldo a una causa nacionalista. La cual, en su forma actual, es en gran medida liderada por organizaciones autoritarias y teocráticas como Hamas, especialmente en la Franja de Gaza.
La contradicción de enarbolar una bandera palestina en una marcha feminista radica en adoptar sin filtros símbolos políticos que representan gobiernos y estructuras que violentan directamente a las mujeres. Y todo esto en el marco de una movilización cuyo eje central es, supuestamente, combatir esa misma violencia.













