Un agente de la Policía Bonaerense de 23 años, que se encontraba fuera de servicio realizando trabajos adicionales como repartidor, se enfrentó a tiros con dos violentos delincuentes que intentaron robarle la moto en Banfield, en la zona sur del Conurbano.
El oficial abatió a ambos asaltantes, de 14 y 18 años, en un hecho que pone en evidencia la necesidad de los efectivos de seguridad de buscar ingresos extra y la problemática de los menores inimputables que delinquen sabiendo que no van a ir presos.
Lo llamativo de este episodio es que los ladrones actuaron a pocos metros de sus propios domicilios. En particular, el menor de 14 años vivía en la misma esquina donde ocurrió el intento de robo, en la intersección de Estrada y Godoy Cruz, en el oeste de Banfield. El joven de 18 años, por su parte, residía a solo 700 metros del lugar del hecho, lo que indica que solían delinquir en su propio barrio.
El incidente tuvo lugar el viernes, cuando el agente policial acudió con su moto a una dirección indicada en una aplicación de reparto para entregar un pedido.
Al llegar a la esquina de Estrada y Godoy Cruz, dos individuos lo interceptaron y lo amenazaron con un arma de fuego. En respuesta, el oficial, vestido de civil, descendió del vehículo y se alejó algunos pasos, según detallaron fuentes policiales.








