Roberto Sánchez, candidato a presidente de Perú que pasó al balotaje contra la derechista Keiko Fujimori, no solo representa un peligro para su propio país, sino también para toda la región.
Su proyecto busca convertir a Perú en un nuevo centro de financiamiento de la izquierda en América Latina, aprovechando los recursos estratégicos, como el cobre, oro, gas y litio, en un contexto donde Venezuela perdió su capacidad de influencia tras la captura del dictador Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos.
La propuesta del candidato comunista peruano implica utilizar el peso económico del país como herramienta de influencia regional.

Vínculos con el chavismo y el terrorismo
En ese marco, mantiene una relación directa con el chavismo. En 2021 envió una carta a Nicolás Maduro en la que rindió homenaje a Hugo Chávez y lo reconoció como “presidente constitucional”. Además, sostuvo públicamente que Venezuela “no es una dictadura”, respaldando al régimen venezolano en el plano internacional.













