El reciente descubrimiento del yacimiento Filo del Sol, en plena cordillera de los Andes, sacudió el mapa minero global y representó una excelente noticia para el Gobierno de Javier Milei en Argentina.
Ubicado en la provincia de San Juan, a tan solo un kilómetro de la frontera con Chile, este hallazgo se perfila como uno de los más grandes del mundo en cobre, oro y plata, con un potencial económico de escala histórica para la Argentina.
Desarrollado por la empresa Filo Mining, del grupo Lundin, el proyecto abarca un área mineralizada de más de 10 kilómetros cuadrados y contiene recursos estimados que impactan por su magnitud: 12,8 millones de toneladas de cobre medido y 25,1 millones de toneladas inferidas, además de 32,2 millones de onzas de oro medido y 48,7 millones de onzas inferidas, y 659 millones de onzas de plata medidas junto con 808 millones de onzas inferidas.

Se estima que la explotación del yacimiento podría generar miles de puestos de trabajo, incentivar el desarrollo de proveedores locales e incrementar notablemente el ingreso de divisas al país. El impacto, tanto para la economía regional como para la nacional, podría ser comparable al de otras grandes minas sudamericanas, colocando a San Juan como un nuevo epicentro de la minería de clase mundial.









