El Gobierno de Javier Milei avanza en la consolidación de un nuevo bloque regional de derecha ante el fuerte giro político que atraviesa América Latina. En ese marco, el asesor presidencial Santiago Caputo recibió este lunes en la Casa Rosada al vicepresidente electo de Perú, Luis Galarreta, una de las principales figuras del futuro gobierno de Keiko Fujimori.
El encuentro se produjo en la previa del viaje del presidente Javier Milei a Lima para participar de la asunción de Fujimori, prevista para el próximo 28 de julio, y tuvo como eje las oportunidades de cooperación entre los gobiernos y dirigentes que comparten una agenda de desregulación económica, defensa de la propiedad privada y rechazo a la cultura woke.
Luis Galarreta, vicepresidente de Keiko Fujimori.
Galarreta fue invitado a Balcarce 50 por el propio Caputo en medio de un escenario regional que representa una oportunidad histórica para el progreso. El avance de nuevas fuerzas de derecha comenzó a modificar el mapa político latinoamericano y a debilitar el dominio que durante años ejerció el socialismo del siglo XXI.
Actualmente, el nuevo eje ideológico incluye a gobiernos y liderazgos como los de Santiago Peña en Paraguay, Rodrigo Paz en Bolivia, Daniel Noboa en Ecuador, José Antonio Kast en Chile, Nayib Bukele en El Salvador, Nasry Asfura en Honduras, Luis Abinader en República Dominicana, Laura Fernández en Costa Rica y José Raúl Mulino en Panamá.
A ese escenario se sumaron recientemente los triunfos de Keiko Fujimori en Perú y Abelardo de la Espriella en Colombia, dos resultados que reforzaron la expectativa de la Casa Rosada sobre una reorganización política de la región alrededor de ideas más cercanas a las del presidente Milei.
La reunión entre Caputo y Galarreta giró precisamente en torno a las posibilidades de colaboración regional, el nuevo contexto geopolítico y la necesidad de frenar futuros avances de la izquierda en América Latina.
Javier Milei asistirá a las asunciones de Abelardo de la Espriella y Keiko Fujimori.
El asesor presidencial ya mantuvo conversaciones reservadas con otros referentes del nuevo bloque. En Paraguay se reunió con Peña y el vicepresidente Pedro Alliana, mientras que en Buenos Aires recibió a Cristian Valenzuela, principal asesor de Kast, y al embajador chileno Gonzalo Uriarte Herrera.
Por el momento, el Gobierno no trabaja formalmente en la organización de una cumbre de líderes de derecha en la Argentina. Sin embargo, se considera que la creciente sintonía política entre los mandatarios facilitará encuentros y una mayor coordinación.