En un nuevo intento fallido del kirchnerismo y la opisición para destruir el equilibrio fiscal y quebrar al Estado, la sesión especial en la Cámara de Diputados fue levantada por falta de quórum luego de que diputados K enloquecieran a los gritos en pleno recinto.
Esta sesión buscaba aprobar proyectos que habrían destruido el superávit, generando un déficit, y atentado contra las medidas económicas adoptadas por el gobierno de Javier Milei, que lograron bajar la inflación, reducir la pobreza y generar crecimiento económico.
Además, la sesión de la oposición pretendía voltear decretos clave que han permitido al Ejecutivo implementar políticas responsables y necesarias para recuperar la economía y reducir el gasto público. La suspensión de la sesión impidió que estas propuestas golpistas siguieran su curso, salvaguardando la institucionalidad y el camino hacia la recuperación.









