La administración del expresidente Donald Trump implementó la mayor desregulación económica de las últimas décadas, cuyo impacto fue ampliamente positivo.
Al eliminar miles de regulaciones y simplificar otras tantas, el exmandatario logró reducir los costos asociados al cumplimiento normativo, beneficiando a las familias y empresas estadounidenses, y generando un gran ahorro económico a nivel nacional.
Un impulso económico para los hogares
Desde su llegada a la Casa Blanca, Trump se propuso reducir la carga regulatoria sobre los sectores productivos, logrando eliminar ocho regulaciones por cada nueva que fuera implementada.
Esta estrategia fue efectiva para mejorar la eficiencia económica, ofreciendo a las familias estadounidenses un incremento promedio de 3.100 dólares adicionales anuales en ingresos disponibles.
La reducción de costos de cumplimiento normativo alcanzó los USD 50 mil millones, y se había proyectado una disminución adicional de la misma magnitud para el año 2020.











