Durante el encuentro, se denunció una supuesta persecución judicial y se llamó a respaldar a Cristina Kirchner “por amor y compromiso político”.
Ese mismo día, varios de los asistentes se trasladaron en caravana hasta la esquina de San José y Humberto Primo, donde la exmandataria cumple la prisión. Frente al domicilio, artistas como Pablo Echarri, Mirta Busnelli, Paola Barrientos, Marilina Ross, Teresa Parodi, Ignacio Copani y Lola Berthet sumaron su apoyo.
Echarri, uno de los más visibles, afirmó: “Esto sirvió para que el pueblo peronista se ponga de pie”.
Víctor Hugo, el gremio de actores y una convocatoria polémica
Desde los medios, el periodista Víctor Hugo Morales también se sumó a las críticas contra la Justicia. En su programa radial, calificó la colocación de la tobillera electrónica como “un ataque a la dignidad” de Cristina Kirchner.
En paralelo, la Asociación Argentina de Actores convocó para el miércoles 18 a una marcha junto a la CTA, con la consigna “Sin proscripción. En defensa de la democracia”. El punto de encuentro fue fijado en Avenida de Mayo y Piedras.
El uso político y partidario de la Asociación Argentina de Actores que marcha para apoyar a la condenada ex presidente Cristina Kirchner.
Esta movilización no fue la primera expresión política del gremio. Una semana antes, cuando la Corte Suprema ratificó la condena, la Asociación había publicado un duro comunicado. Allí sostuvo que el fallo representaba una “proscripción encubierta” y denunció un proceso judicial “viciado de irregularidades y con fines políticos”.
Este pronunciamiento deja al descubierto el uso partidario de la entidad, recordando que no todos sus afiliados apoyan a la exmandataria condenada. Algunos actores consideran que el gremio ha perdido representatividad al actuar como brazo cultural del kirchnerismo.
Condena firme y prisión domiciliaria
El fallo, emitido por el Tribunal Oral Federal N.º 2 y ratificado por la Corte, obliga a Cristina Kirchner a cumplir su pena en su domicilio con custodia policial y vigilancia electrónica. Solo podrá salir por razones de fuerza mayor.
La Justicia rechazó el pedido de los fiscales para que la exmandataria fuera trasladada a una cárcel común, y dispuso restricciones estrictas sobre las visitas permitidas.
Aunque sectores militantes insisten con la idea de proscripción, lo cierto es que se trata de una condena firme por corrupción, dictada por la Justicia y avalada por el máximo tribunal del país.