El documental combina la explicación técnica con imágenes de robots amenazantes y voces humanas para representar a los agentes. El periodista Kevin Roose describió su organización como una estructura con jerarquías, una comparación que Delangue considera exagerada.
La crítica al enfoque de Netflix
Delangue cuestionó que la producción presente a los agentes como si tuvieran emociones o conciencia. Según explicó, los sistemas utilizan patrones del lenguaje humano con el que fueron entrenados, pero eso no significa que sientan miedo o paranoia.













