Un robo millonario conmocionó a Córdoba tras un operativo en barrio General Bustos. Tres delincuentes utilizaron sofisticados inhibidores de alarmas para ingresar a un mayorista de alimentos. Sin embargo, debieron huir al ser perseguidos por la Policía provincial.
El procedimiento culminó con el secuestro de más de $30 millones, un vehículo y varias herramientas de última generación. Entre los elementos hallados, destacaron dos inhibidores de señal, uno tipo Pandora y otro con formato de linterna. Los dispositivos son usados habitualmente para neutralizar sistemas de seguridad.
La persecución comenzó cuando un patrullaje policial detectó a los sospechosos en avenida Juan B Justo y Santiso Moscoso. Al notar la presencia de los efectivos, los delincuentes escaparon a bordo de un Renault Sandero. El seguimiento se extendió hasta la calle Acampis al 1100, donde abandonaron el rodado con el botín.















