La delincuencia juvenil en Córdoba cada vez está más al acecho, y los choferes de aplicaciones de transporte lo viven en carne propia. A diario deben ingresar a zonas donde taxis y remises ya no operan, sabiendo que corren riesgo de ser asaltados o agredidos. "Es todos los días, sabés que vas regalado", relató un conductor que pidió preservar su identidad por seguridad.
Uno de los casos más recientes ocurrió en barrio Marqués Anexo, donde cinco menores rodearon a un chofer, lo golpearon y le robaron el auto. Uno de los atacantes tenía apenas 13 años y fue identificado por las cámaras de seguridad, aunque al poco tiempo quedó en libertad. "Vi que era un barrio precario, dudé en aceptar el viaje, pero necesitaba trabajar", contó la víctima a medios locales.

Ataques a policías y reincidencia sin consecuencias
La inseguridad también golpea a las propias fuerzas del orden: un policía fue quemado con una bomba molotov en barrio Müller. Tres adolescentes de 15 años prendieron fuego su auto mientras hacía guardia frente a la Comisaría 32; el efectivo resultó herido. Dos de los atacantes ya tenían antecedentes por robos a conductores de apps en la zona de San Vicente, según fuentes policiales.
El hecho reavivó las críticas por la falta de control estatal sobre menores en conflicto con la ley penal. Vecinos aseguran que muchos de estos adolescentes reinciden porque saben que no recibirán condenas efectivas. "Sabemos quiénes son, pero no pasa nada", dijo un comerciante, cansado de denunciar sin respuestas.










