Durante la Semana Santa, las empanadas de vigilia se convirtieron en una opción clásica para respetar la tradición católica que impide consumir carnes rojas. Principalmente, se consumen el Viernes Santo y parte del sábado, reemplazando el menú habitual con una alternativa igual de sabrosa.
Estas empanadas, rellenas con atún, vegetales y huevo, ofrecieron un equilibrio perfecto entre lo espiritual y lo culinario, manteniéndose vigentes en cada celebración pascual.
Un símbolo de fe en la cocina
La elección de este platillo se relacionó con el ayuno y la abstinencia propios de la Cuaresma, un periodo de cuarenta días donde los fieles recordaron el sacrificio de Jesús en el desierto, según el evangelio de Mateo.
Durante este tiempo de reflexión, penitencia y arrepentimiento, los cristianos evitan el consumo de carne roja. En cambio, optan por el pescado, que mantiene un profundo vínculo con la tradición religiosa, y por preparaciones como las empanadas de vigilia.
La receta clásica: sabor que no falla
Paulina Cocina ofrece una versión tradicional que respeta el espíritu de Semana Santa y combina ingredientes simples con una preparación accesible para cualquier hogar.









