Durante el juicio que sacude a la industria del entretenimiento, “Mia”, ex asistente personal de Sean "Diddy" Combs, ofreció un testimonio devastador. Afirmó que no le contó a Cassie sobre la presunta violación que sufrió porque temía ser descubierta por el magnate. Según relató ante el tribunal, Diddy controlaba sus comunicaciones y hasta instaló dispositivos de rastreo en el automóvil de Cassie.
Una vigilancia constante que la paralizó
El abogado defensor de Diddy, Brian Steel, le preguntó directamente por qué nunca habló con Cassie sobre la supuesta agresión sexual. Mia respondió que estaba convencida de que Diddy lo habría descubierto. Según su testimonio, él solía confiscar los teléfonos de ambas, y sospechaba que revisaba los contenidos regularmente.
Además, reveló que el rapero instaló sistemas de rastreo en el coche de Cassie, lo que alimentó aún más su terror. “No estoy segura de lo que es capaz. Estaba aterrorizada”, confesó con la voz quebrada ante el jurado.
Un silencio que pensó llevarse a la tumba
Durante tres jornadas en el estrado, Mia detalló los abusos que asegura haber sufrido mientras trabajaba para Diddy. Contó que el productor la obligó a practicarle sexo oral en al menos una ocasión, y que durante su tiempo con él experimentó distintos episodios de violencia.









