En plena era del contenido efímero, vertical y “apto para stories”, Juan José Campanella se planta con una defensa apasionada del lenguaje cinematográfico tradicional. Mientras dirige las últimas escenas de Parque Lezama y celebra el regreso de sus obras al teatro, el realizador argentino ganador del Oscar deja en claro que filmar en vertical no es para él.
“Resulta que me están retando todos porque yo filmo en horizontal y no en vertical, como dicen que hay que filmar para Instagram”, se queja Campanella en un video publicado en redes sociales. La crítica, más allá del humor, deja ver una postura estética firme: “El formato vertical no solamente me produce un escozor parecido a la náusea, sino que además es antinatural”.
Para el director, el cine tiene razones biológicas para ser horizontal. “Los ojos ven en ancho, nadie mira de arriba para abajo. La amplitud del arco visual es de un costado al otro”, explicó, reivindicando el encuadre panorámico como una prolongación del modo en que percibimos el mundo.

En ese mismo tono, ironiza sobre los hábitos tecnológicos modernos: “Le costaba mucho a los que hicieron el teléfono, o a los que inventaron Instagram, decir que la gente incline el teléfono en vez de ponerlo derecho. No les costaba nada, y era mucho mejor”.








