En las últimas semanas moderó su tono. Tal vez por conveniencia, buscó acercarse más a Luz y Tato, con quienes había tenido varios roces. Sin perder el estilo, afinó su convivencia hacia el final.
También es el más cuidadoso con la estética: eligió con pinzas cada look de gala, ganó un auto 0 km en un desafío y usó el concepto de “show” como carta de identidad, lo que le valió una complicidad especial con el conductor Santiago del Moro.
Hoy, espera la final con el aplomo de quien sabe que, gane o no, su juego fue involucrarse poco y salir bien parado.
Santiago “Tato” Algorta: el estratega irresistible que incomodó a todos y lidera afuera
Uruguayo, provocador y sin miedo al qué dirán, Tato fue el que más ruido hizo dentro y fuera de la casa. Se presentó con una frase que definió su postura: “Siempre quiero ser el más lindo”.
Su seguridad en sí mismo y su concentración en el juego, fue parte integral de su estrategia. Desde el principio formó un tridente con Luciana y Luz, enfrentándose a Ulises y Chiara en una de las grietas más marcadas de esta edición.
Con más de 500 mil seguidores en Instagram, lidera en las redes. Su popularidad fue creciendo a fuerza de placas salvadas, frases filosas y una relación ambigua con Luz, que despertó simpatía y críticas.

















