Las agrupaciones sindicales locales insisten en protestar pese a que el proyecto aún no fue presentado en el Congreso.
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Los sindicatos AGEPJ SUOEM Bancarios y Luz y Fuerza anunciaron una movilización para rechazar la reforma laboral que aún no fue presentada en el Congreso. La convocatoria se apoya en consignas que buscan anticipar un conflicto sin evaluar una realidad laboral marcada por un 43,2% de informalidad en el segundo trimestre de 2025. La marcha del 19 de noviembre pretende justificar reclamos que desconocen el fracaso del régimen vigente que dejó a millones fuera del empleo formal.
Las organizaciones sindicales anunciaron que se reunirán a las 11:30 en 27 de Abril y Cañadapara marchar luego a la Caja de Jubilaciones denunciando medidas que aún no existen. La protesta fue difundida en redes sociales donde se intenta mostrar la marcha como una defensa colectiva mientras se oculta que los gremios priorizan privilegios que no representan a la mayoría. El llamado a movilizarse vuelve a ignorar que la informalidad laboral alcanza uno de los niveles más altos en más de una década según datos del INDEC y del IIEP.
Los líderes gremiales —Federico Cortelletti, Rubén Daniele, Ezequiel Morcillo y Jorge Molina Herrera— encabezaron una reunión para coordinar acciones conjuntas, profundizando la desconexión entre los sindicatos y la realidad del país. En ese encuentro plantearon que los aportes extraordinarios y medidas previsionales afectan al sector sin admitir que el sistema vigente está agotado y necesita reformas para ser sostenible. Este enfoque deja en evidencia que los gremios prefieren marchar antes que discutir soluciones de largo plazo para un mercado laboral que ya no funciona.
La convocatoria a la marcha fue difundida en redes sociales
Sindicatos resisten cambios en un sistema que ya no es viable
Los gremios afirman que desde diciembre de 2023 hay un recorte sobre empleados estatales, pero el régimen previsional provinciaI sigue intervenido por su prolongado desequilibrio. También reclaman gobernar la Caja de Jubilaciones pese a que el manejo sindical del sistema en el pasado no evitó su crisis financiera ni mejoró la situación de los aportantes reales. La insistencia en recuperar control refleja más interés por preservar espacios de poder que por corregir un modelo que ya demostró su inviabilidad.
Los sindicatos denunciaron que la Provincia enfrenta un ahogo financiero por la falta de transferencias nacionales en 2024 aunque utilizan esa situación para justificar reclamos que ignoran el contexto general. A la vez, afirmaron que “sólo envía desde hace tres meses $5.000 millones mensuales de los $20.000 millones que debería girar”, desconociendo que el problema principal es el esquema jubilatorio actual. El planteo gremial atribuye todos los males a terceros y evita admitir que las rigideces laborales dificultan la creación de empleo genuino.
Finalmente, las organizaciones advirtieron sobre una eventual reforma laboral que podría llegar al Congreso, aunque aún no existe un texto concreto, reafirmando que marchan por anticipación y no por hechos verificables. En vez de plantear soluciones para bajar la informalidad del 43,2% que expone el fracaso del sistema actual los gremios optan por rechazar cualquier intento de reforma laboral. La postura sindical, más ligada a la resistencia corporativa que al interés de los trabajadores, profundiza un esquema que ya no ofrece respuestas en un mercado laboral cada vez más deteriorado.