Fue la periodista Mercedes Ninci, de El Trece, quien logró interceptarlo en la puerta de su casa con una pregunta directa: ¿Fuiste quien asesinó a Diego Fernández?
Graf, que llegaba junto a su pareja, reaccionó con incomodidad, apartó el micrófono y lanzó un enérgico “¡Noooo!”. Luego, ante la repregunta de Ninci —“Pero el principal sospechoso sos vos”— optó por el silencio y cerró la puerta.
El hallazgo que conmocionó a Coghlan
Los restos fueron encontrados durante una obra en una propiedad de avenida Congreso, justo al lado de la casa que alguna vez habitó Cerati. Un derrumbe parcial dejó al descubierto huesos humanos que el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) identificó como pertenecientes a Diego.
Cristian Graf, sospechoso del homicidio de Diego Fernández Lima y Mercedes Ninci.
El análisis determinó que la muerte fue violenta: heridas con arma blanca y lesiones compatibles con un posible intento de descuartizamiento.
Según fuentes judiciales, Graf vivió en esa misma propiedad en su juventud. Sin embargo, el crimen está prescripto desde hace casi 20 años, ya que la ley argentina fija un plazo de 25 años para investigar homicidios que no son de lesa humanidad.
Investigación sin condena posible
Aunque el fiscal Martín López Perrando evalúa citar a Graf para que brinde su versión, no habrá consecuencias penales para él. El objetivo ahora es reconstruir los hechos y darle a la familia Fernández Lima las respuestas que esperan desde hace más de cuatro décadas.
El lugar donde estaba la medianera y se hallaron los restos de Diego Fernández Lima.
Testigos afirman que el acusado conocía a la víctima, aunque no formaban parte del mismo círculo social. La incógnita sigue siendo cómo el cuerpo del joven terminó enterrado en ese jardín y qué supo la familia Graf durante todos estos años.
La paradoja es dolorosa: las pruebas científicas y la investigación periodística acercan la verdad, pero el sistema judicial impide que haya un juicio. Para los familiares, solo queda la esperanza de conocer, al fin, qué pasó en 1984 y por qué Diego estuvo enterrado tanto tiempo junto a la medianera de la casa de Cerati.