En La Plata, una juguetería decidió dar un giro llamativo en su catálogo y lanzó al mercado muñecos con características poco habituales: desde bebés con síndrome de Down y labio leporino, hasta versiones afro y prematuras. La iniciativa, que sus dueños presentan como un avance en representación y diversidad, rápidamente despertó opiniones divididas y generó un fuerte debate en redes sociales.
Según explicaron los fabricantes, la idea surgió hace tres años cuando una niña con síndrome de Down se negó a jugar con las muñecas tradicionales porque “ninguna se parecía a ella”. A partir de ese momento, el emprendimiento –bajo el nombre Oli– buscó asesoramiento de la Asociación Síndrome de Down de la República Argentina (ASDRA) para diseñar esta línea de productos “inclusivos”.
Los creadores destacan que cada muñeco viene con un “DNI argentino” para que los chicos puedan elegir el nombre que deseen. “Queremos que todos los niños puedan verse representados en sus juegos”, señalan en su campaña de lanzamiento, que muestra diferentes modelos: con anteojos, piel afro, con labio leporino, prematuros y de cuerpo blando.








