L-Gante recordó sus cien días preso, habló del aislamiento, los cambios de abogado y la enseñanza que le dejó.
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L-Gante habló como pocas veces de su estadía en prisión y repasó cómo vivió los cien días que pasó detenido. La reflexión llegó durante una entrevista en Otro día perdido (El Trece), donde el músico dialogó mano a mano con Mario Pergolini.
El artista recordó el impacto del aislamiento, los cambios de abogado y hasta la inesperada enseñanza que le dejó el encierro, una etapa que aseguró que lo marcó para siempre.
L-Gante habló como pocas veces de su estadía en prisión
“Pedí un compañero, estaba aburrido”
Pergolini abrió el tema de manera directa y le preguntó si en algún momento dudó de que pudiera quedarse preso por más tiempo. “Lo empecé a dudar…”, admitió el músico, que recién tomó dimensión de la situación cuando ya iba por su tercer abogado y llevaba más de dos meses detenido.
“Era una celda común, muy aislado, arranqué solo. En un momento pedí si me podían pasar un compañero porque estaba muy aburrido: me iba a volver loco”, recordó. Finalmente, le concedieron el pedido: “Cuando me vio, se volvió loco, pero la llevamos bien y fue leve”, relató entre risas.
Los cambios de abogado y la incertidumbre
Durante la entrevista, L-Gante contó que el tránsito por distintos abogados lo hizo dudar por primera vez sobre el futuro de su causa. “Cuando ya iba cambiando por el tercero, dije: borrar el tema, volví”, recordó sobre esos días de tensión.
La enseñanza que le dejó el encierro
El artista también habló del impacto emocional de la experiencia. “Aprendí, hoy valoro más las cosas”, expresó. Según contó, haber perdido temporalmente su libertad le permitió dimensionar la importancia del tiempo propio y el contacto con las personas que quiere.
“Te das cuenta de lo valioso que es poder ver a quien querés cuando vos querés. Eso no tiene precio”, dijo al cerrar su reflexión.