La última gala de eliminación de Gran Hermano dejó a los fanáticos sin aliento. Con cinco jugadores en placa y el pase muy cerca a semifinales en juego, la tensión escaló hasta el final.
Santiago del Moro abrió la noche con el clásico sobre en mano, y sin rodeos anunció al primer salvado: Ulises. Fiel a su estilo teatral, celebró a los gritos y se lanzó a la pileta como si se tratara de una película épica.
El cordobés fue el primero en salir de placa y festejar en el agua por pasar a la siguiente ronda.
Con Eugenia y el cordobés en juego para la próxima ronda, la expectativa creció entre los seguidores. Quedaban en riesgo Luz, Tato, Juan Pablo “Devi” y Selva.
El tridente avanzó con fuerza
La segunda salvada de la noche fue Luz. La jujeña rompió en llanto al conocer la decisión del público y emocionada, agradeció el respaldo que la posicionó entre los favoritos.
Luz fue la segunda en salir de placa y no pudo contener el llanto.
La alegría no terminó ahí. Tato Algorta fue el tercer salvado y protagonizó otra escena memorable: salió corriendo al jardín y se arrojó al agua sin dudarlo. Su amiga Luz no tardó en sumarse al chapuzón.
Con este resultado, el tridente que aún conforma Luz y Tato quedó en pie para la próxima ronda, consolidando su fuerza frente al público.
Devi vs. Selva: el enfrentamiento más esperado
La definición quedó entre Juan Pablo y Selva, un duelo anticipado por las redes sociales. Ambos apelaron a sus últimas cartas en el confesionario para convencer al público.
Mientras tanto, los fandoms estaban divididos. Incluso los seguidores de Tato y Luz se mostraban indecisos. Muchos, por estrategia, optaban por eliminar a Juan Pablo, considerando a Selva como una rival menos fuerte en una futura placa positiva.
Finalmente, a las 23:29, Santiago del Moro reveló el nombre del nuevo eliminado: Juan Pablo. El correntino abandonó la casa junto a sus dos perros, visiblemente molesto.
Antes de salir, lanzó una frase con sabor a reclamo: “Yo no traicioné como me traicionaron a mí”. Eugenia se dio por aludida y hubo un breve pero tenso cruce entre ambos.
El uruguayo Tato Algorta celebra en la pileta el haber conseguido el pase a la siguiente ronda.
La recta final y un duro mensaje de Santiago del Moro
Finalmente, Juan Pablo tuvo que irse de la casa de Gran Hermano.
Con la eliminación de Juan Pablo, Gran Hermano entró en su última semana con una placa positiva.
Del Moro dejó un mensaje contundente: “Ahora los quiero ver, cada uno cosechará lo que sembró”.
El juego se achica y solo quedarán en pie quienes realmente conectaron con la audiencia. La etapa final promete definiciones intensas y emociones al límite.