La última gala de eliminación de Gran Hermano dejó a los fanáticos sin aliento. Con cinco jugadores en placa y el pase muy cerca a semifinales en juego, la tensión escaló hasta el final.
Santiago del Moro abrió la noche con el clásico sobre en mano, y sin rodeos anunció al primer salvado: Ulises. Fiel a su estilo teatral, celebró a los gritos y se lanzó a la pileta como si se tratara de una película épica.

Con Eugenia y el cordobés en juego para la próxima ronda, la expectativa creció entre los seguidores. Quedaban en riesgo Luz, Tato, Juan Pablo “Devi” y Selva.
El tridente avanzó con fuerza
La segunda salvada de la noche fue Luz. La jujeña rompió en llanto al conocer la decisión del público y emocionada, agradeció el respaldo que la posicionó entre los favoritos.

La alegría no terminó ahí. Tato Algorta fue el tercer salvado y protagonizó otra escena memorable: salió corriendo al jardín y se arrojó al agua sin dudarlo. Su amiga Luz no tardó en sumarse al chapuzón.
Con este resultado, el tridente que aún conforma Luz y Tato quedó en pie para la próxima ronda, consolidando su fuerza frente al público.










