Delincuentes envían correos con falsas infracciones de la Caminera para obtener información personal y vaciar cuentas.
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Una nueva modalidad de estafa virtual comenzó a circular en Córdoba y pone en alerta a los usuarios de correo electrónico. Los delincuentes envían mensajes falsos que aparentan ser de la Dirección General de Rentas provincial. En ellos, advierten sobre supuestas infracciones impagas de la Policía Caminera para inducir a la víctima a hacer clic en un enlace fraudulento.
El texto del correo busca parecer auténtico mediante el uso correcto del nombre, número de DNI y otros datos personales. Además, incluye amenazas sobre posibles sanciones judiciales o la pérdida del carnet de conducir si no se abona la multa. Todo esto apunta a generar miedo y urgencia para lograr que el usuario entregue su información sin verificar la fuente.
En uno de los casos reportados, una mujer recibió la notificación pese a no tener licencia de conducir ni vehículo registrado. El mensaje contenía un enlace con el título “Policía Caminera”, que dirigía a un sitio falso de Rentas. Desde la fuerza policial advirtieron que ningún organismo oficial solicita pagos o datos personales por correo electrónico.
La estafa virtual que actualmente circula por mail
Cómo reconocer y evitar una estafa digital
Los expertos recomiendan no responder ni abrir enlaces en correos que soliciten información privada o pagos. Ante cualquier duda, es fundamental verificar la autenticidad del mensaje ingresando directamente al sitio web oficial de Rentas o de la Caminera. También se aconseja revisar la dirección del remitente, ya que los estafadores suelen usar dominios falsos muy similares a los originales.
Las autoridades señalan que el aumento de fraudes digitales se relaciona con la facilidad para acceder a datos personales en internet. Las redes sociales, los registros públicos y los formularios en línea permiten que los ciberdelincuentes armen mensajes creíbles. Por eso, la prevención debe comenzar con la protección de la propia información y la desconfianza ante fuentes desconocidas.
Cada intento de estafa deja en evidencia la necesidad de una mayor educación digital y responsabilidad individual. La sociedad aún subestima los riesgos de compartir datos personales sin control. Ser precavido y desconfiar de mensajes alarmistas puede marcar la diferencia entre mantener la seguridad o ser víctima de un fraude virtual.