La Justicia falló a favor de Lizy Tagliani en la causa por calumnias e injurias contra Viviana Canosa.
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La disputa mediática entre Lizy Tagliani y Viviana Canosa llegó a su punto final en los tribunales con un fallo que marca un precedente en el mundo del espectáculo argentino. La Justicia resolvió que la periodista deberá indemnizar económicamente a la conductora y, además, emitir un pedido de disculpas públicas por los agravios que había expresado en su contra.
La causa iniciada por Tagliani bajo los cargos de calumnias e injurias se mantuvo en el centro de la atención mediática durante meses, luego de los cruces verbales que ambas figuras protagonizaron en distintos programas y redes sociales. Finalmente, la decisión judicial se inclinó en favor de la conductora de La Peña de Morfi, quien había denunciado sentirse profundamente afectada por las declaraciones de Canosa.
El dato que encendió el escándalo lo dio Ángel de Brito al aire de LAM, cuando reveló que la exconductora de El Trece había decidido pagar la multa correspondiente para evitar que el caso llegara a juicio oral. “Pagar las multas quiere decir hacerse cargo, que no querés que se llegue a un veredicto”, sentenció el periodista, generando revuelo entre los panelistas.
Viviana Canosa decidió no ir a juicio con Lizy Tagliani
Sin embargo, el pago no bastó para cerrar el tema. Lizy Tagliani, lejos de conformarse con la compensación económica, aclaró que para ella el verdadero acto de reparación debe incluir un pedido de disculpas públicas:
“El pago de la multa es una posibilidad que contempla la ley, pero tiene que haber una reparación del daño, que en mi caso es el pedido de disculpas. Eso ya depende del juez. Para mí, al pagar está reconociendo que se equivocó, porque si no, se habría presentado al juicio”, expresó en diálogo con Lape Club Social Informativo (América TV).
La humorista también reflexionó sobre el impacto emocional del conflicto y la importancia de defender su nombre más allá de lo profesional: “Mi carrera me tiene sin cuidado. Cuando pasó esto, no me importó mi carrera, me importó mi honor, mi apellido y mi familia. Puedo volver a trabajar como peluquera o ir casa por casa a pedir que me den de comer, pero mi nombre es lo más importante”, aseguró, visiblemente conmovida.
“Me imagino a la gente que no tiene un micrófono o un abogado y se ve envuelta en algo así… te quema la cabeza, te dan ganas de sacarte la vida, literal”, sostuvo, dejando en evidencia la gravedad que este tipo de conflictos puede tener para personas sin respaldo mediático.