El pasacalles que Luciano Castro le dedicó a Griselda Siciliani en pleno barrio de Palermo no pasó inadvertido. El mensaje —“Te amo, Griselda, hasta el fin. Te extraño mucho, Luciano”— se viralizó en cuestión de horas y desató todo tipo de lecturas en el mundo del espectáculo.
Entre las voces más esperadas estuvo la de Sabrina Rojas, exesposa del actor y madre de sus hijos, quien no esquivó el tema y dio su mirada con contundencia.
En diálogo con LAM, Rojas aseguró que el gesto la sorprendió, pero no por su romanticismo. “Me sorprendió. Para mí, tarde o temprano, iba a salir una publicidad”, deslizó primero, dejando entrever que el impacto mediático era previsible.
Luego fue más directa: “Me sorprendió no porque no sea capaz de hacer algo así de romántico, sino porque supongo que pretenden bajar el ser noticia. Entonces dije: no era el camino”. Para la conductora, el pasacalles logró exactamente lo contrario de lo que —cree— buscaban: reavivar la exposición y convertir el gesto en tema de agenda.
La imagen del pasacalles colgado frente a la casa de Siciliani fue confirmada en el lugar por Pepe Ochoa, quien calificó la movida como “espectacular” desde el punto de vista mediático. La escena, sin embargo, abrió el debate: ¿romanticismo genuino o una acción que alimenta el ruido alrededor de la pareja?
Ni Castro ni Siciliani hicieron declaraciones públicas al respecto. Quien sí tomó la palabra fue Rojas, que desde que el escándalo tomó estado público no se mantuvo al margen y volvió a opinar sobre el accionar del padre de sus hijos.
El vaticinio de Sabrina sobre el futuro de la pareja
Lejos de la crítica pura, Rojas también se animó a anticipar un desenlace. “Yo creo que van a volver. Yo creo que en tres meses vuelven. Él lucha por lo que quiere”, afirmó, con una mezcla de ironía y certeza sobre el futuro de la pareja que se encuentra en boca de todos este verano.
Cabe recordar que Luciano Castro y Griselda Siciliani llevaban tan solo un año en pareja, cuando se filtraron los audios de sus supuestas amantes.