El sarro es uno de los problemas dentales más comunes, pero afortunadamente, hay formas de prevenirlo y tratarlo. Este se forma cuando la placa bacteriana, que se acumula sobre los dientes, se endurece con el tiempo.
Es esencial conocer cómo se genera el sarro y qué medidas tomar para evitarlo.

¿Qué es el sarro y cómo se forma?
La placa bacteriana es una capa compuesta por bacterias, saliva, restos de alimentos y células muertas. Se forma en todos los dientes, pero si no se elimina mediante un buen cepillado, se convierte en sarro en un lapso de 72 horas. Este endurecimiento ocurre cuando la placa entra en contacto con las sales minerales de la boca.
El sarro se caracteriza por una capa blanquecina o amarillenta, que aparece principalmente en los dientes inferiores, cerca de la lengua, y en los molares superiores, cerca de la mejilla. A medida que se acumula, se vuelve más resistente, lo que hace que solo un dentista o higienista dental pueda eliminarlo eficazmente.
¿Cómo prevenir la formación de sarro?
El cepillado diario es fundamental para prevenir la placa bacteriana, pero una vez que se forma el sarro, el tratamiento casero ya no es suficiente. Sin embargo, existen remedios naturales que pueden ayudar a evitar su formación.










