Los reyes Guillermo y Máxima de Holanda han convertido los viajes en una constante de sus vidas, ya sea por compromisos oficiales o por placer. Su agenda los ha llevado a recorrer el mundo, con especial atención en Argentina, país natal de la reina.
La reina Máxima mantiene un vínculo inquebrantable con Argentina. Las últimas navidades la familia real pasó las pasó en la Patagonia, región que visitan con frecuencia y donde reside su hermano, Martín Zorreguieta. En ese viaje también hicieron una parada en Buenos Aires para visitar a la madre de la reina. Lego se dirigieron a San Carlos de Bariloche, donde poseen la Estancia Pilpilcura, una de sus residencias de recreo.
De Argentina a España: el lazo con la tierra natal de Máxima
Antes de viajar a Argentina, los reyes hicieron una visita a Madrid, una ciudad que forma parte de sus destinos habituales. Allí, su hija, la princesa Amalia, vivió durante un año por razones de seguridad. La relación de la pareja con España es estrecha, ya que en Sevilla vivieron su historia de amor en la Feria de Abril de 1999 y, en 2019, celebraron allí su 20º aniversario. Además, en los últimos años han visitado Andalucía y han participado en cacerías en Ciudad Real.

Grecia y las controversias
En 2009, Guillermo y Máxima asistieron a la boda del príncipe Nicolás de Grecia y Tatiana Blatnik, lo que marcó el inicio de su predilección por ese país. En 2012, adquirieron una propiedad en Doroufi, cerca de Kranidi, donde pasaron numerosas temporadas. Sin embargo, esta residencia ha sido objeto de polémica, especialmente durante la pandemia, cuando su estancia generó críticas debido a las restricciones de viaje impuestas en los Países Bajos.









