Tras la salida de Furia, la casa de Gran Hermano vivió un momento de incertidumbre ante la llegada de un nuevo concursante. En esta ocasión, el ingreso no se realizó por votación del público, sino que fue el propio Gran Hermano quien tomó la decisión utilizando el codiciado Golden Ticket.
La elegida para ocupar este lugar fue Catalina "Cata" Gorostidi, quien entró con el desafío de cambiar la dinámica del juego y sorprender a los jugadores con su presencia.
La reacción de los participantes
En una noche lluviosa, Cata ingresó a la casa cubierta por una capa negra con capucha, generando expectativa entre los habitantes. Al encontrarse con los demás participantes, fue recibida con saludos y gestos de sorpresa.
Su primera frase dentro del juego no pasó desapercibida: "Que se caigan las caretas". Estas palabras provocaron risas y miradas cómplices entre los jugadores, dejando entrever que su llegada podría cambiar el rumbo de la competencia.









