La regulación de Uber desató nuevos episodios de violencia en Córdoba, donde taxistas volvieron a justificar agresiones con argumentos legales. Durante el tratamiento del proyecto en el Concejo Deliberante, choferes de taxi y de plataformas digitales se enfrentaron en la vía pública. La tensión escaló al punto que un conductor de Uber fue agredido con agua caliente, según denuncias públicas.
Jorge Montes, referente de los permisionarios de taxis, criticó abiertamente el cupo propuesto por el municipio, al que calificó como “completamente nocivo”. Ese cupo limita la actividad a un conductor de aplicaciones cada 375 habitantes, lo que excluiría a unos 11 mil trabajadores del sistema. La propia queja de los taxistas confirma que esa regulación perjudica incluso a quienes pretenden frenar la competencia con agresiones.











