Algunos usuarios del robotaxi en Austin vieron por error controles manuales pensados solo para empleados de la empresa, que permiten mover el vehículo a baja velocidad.
El Tesla Cybercab se destaca precisamente por lo que no tiene: ni volante ni pedales. Fue diseñado como un vehículo completamente autónomo, sin ninguna forma de control manual para quien viaja adentro. O al menos eso se creía hasta ahora.
Menos de una semana después de su lanzamiento oficial en Austin, Texas, varios pasajeros descubrieron que el Cybercab guarda un secreto. En al menos dos videos publicados en X se ve cómo aparece en la pantalla central un joystick virtual que parece pensado únicamente para empleados de Tesla.
Se trata de un recuadro en la esquina inferior izquierda de la pantalla principal. En el centro hay un control para manejo manual que indica “adelante” arriba y “reversa” abajo. También incluye botones para detener el vehículo, tocar la bocina y abrir las puertas de forma manual. A la derecha se muestran las cámaras en vivo, aunque en uno de los videos la imagen quedó congelada en un Supercharger de un viaje anterior.
Estos controles no están pensados para los clientes. Claramente fueron creados para que los trabajadores de Tesla y del depósito puedan mover el Cybercab a baja velocidad en espacios reducidos, por ejemplo para acomodarlo en un estacionamiento, sin tener que pedir ayuda al centro de control remoto.
Una herramienta para el personal y, tal vez, para emergencias
La idea es simple: como el Cybercab no tiene controles tradicionales, la empresa necesitaba una solución para que su personal de flota pueda reordenar los vehículos cuando haga falta. Este display virtual permite hacerlo de manera directa. En teoría, también podría servirle a la policía o a los servicios de emergencia si necesitan sacar un Cybercab de la calzada.
Tesla ya informó al departamento de policía de Austin sobre el servicio del Cybercab, aunque no está claro si estos controles manuales formaron parte de esa conversación.
Los pasajeros que se topáron con el joystick virtual intentaron usarlo, pero sin éxito. Por suerte, los comandos no respondieron, o tal vez no los activaron de la forma correcta. Por qué estos controles se mostraron durante viajes de clientes es un misterio. Todo apunta a un error temprano que Tesla debería corregir antes de que el Cybercab se expanda a más ciudades.
La compañía construyó este vehículo como un ejemplo de autonomía total. El mensaje era claro: los volantes y los pedales son reliquias del pasado y el Cybercab representa el futuro. Sin embargo, hasta el auto del mañana puede necesitar una mano humana de vez en cuando para moverse en situaciones muy concretas.
Por ahora, el descubrimiento deja en evidencia que incluso en un diseño que elimina por completo los controles físicos, sigue siendo necesario un recurso de respaldo para el personal que opera la flota. El joystick virtual cumple exactamente ese rol, aunque su aparición accidental frente a los usuarios genere más preguntas que respuestas.
Mientras Tesla ajusta estos detalles, los primeros viajes en Austin siguen demostrando que la transición hacia vehículos sin conductor no está libre de sorpresas. La presencia de estos comandos ocultos refuerza que, detrás de la promesa de autonomía plena, todavía hay una capa de control humano pensada para situaciones puntuales.