La magnitud del escándalo llevó a la producción a tomar medidas inmediatas. Santiago del Moro anunció en sus redes sociales que el desafío se repetiría en vivo. “Hoy a las 21:45 se vuelve a poner en juego la moto y el liderazgo”, escribió el conductor, dejando en claro la intención de restaurar la legitimidad del juego.
Esa misma noche, se repitió la trivia, con nuevas preguntas y una nueva selección de llaves. Después de varios intentos y con mucho suspenso, fue Cata quien logró abrir la cerradura con la llave número 13, convirtiéndose en la flamante ganadora de la moto.
Además, el “Big” le otorgó el liderazgo de la semana, lo que le aseguró inmunidad y la facultad de subir a un compañero a placa. Cata repitió la misma jugada que había hecho Gabriela antes de ser sancionada y fulminó a Luz Tito. “No me cabe en la casa y su cero empatía”, declaró sin vueltas.
De este modo, la placa de eliminación quedó conformada por Luz, Gabriela y Ulises, quienes quedaron a merced del voto telefónico. El escándalo dejó en evidencia que en Gran Hermano, las trampas no tendrán lugar y todo puede cambiar en cuestión de minutos.