El adolescente de 15 años acusado del crimen de Sebastián Villarreal volvió a ser noticia esta semana. Primero, por mostrarse con armas y un chaleco policial en redes sociales. Luego, por participar en un asalto en Villa Carlos Paz.
Días después de la publicación en Instagram fue detenido tras el robo a una familia en barrio La Quinta. Actuaba junto a otro menor y fue liberado tras cumplir trámites. La imagen con tres pistolas, una escopeta y chaleco con escudo oficial generó repudio.
La escena no solo indignó a la familia de Villarreal, sino que reavivó el debate sobre la inimputabilidad. El joven tiene antecedentes por robos, amenazas y reincidencia. Ya había posado con armas apenas días después de su primera liberación.

Liberado a pesar de su historial delictivo
Tras el asesinato de Villarreal, el menor estuvo en el Complejo Esperanza bajo la órbita de Senaf. La institución debía garantizar su reinserción y evitar nuevas conductas delictivas. Sin embargo, el adolescente nunca dejó de desafiar las normas.
Se le prohibió expresamente usar redes sociales, pero incumplió la directiva desde el primer día. Publicó mensajes provocadores, posó con armas y hasta se fotografió frente a Tribunales. Su prontuario es amplio pese a su corta edad.










