Wanda Nara volvió a la Argentina y, apenas pisó suelo en Ezeiza, ofreció un duro testimonio sobre su situación personal con Mauro Icardi. Entre lágrimas y con la voz quebrada, aseguró que el futbolista la sometió a episodios de violencia y que incluso la mantuvo “secuestrada” en varias oportunidades.
“Me enteré por mis abogados que Mauro es deudor alimentario. Ojalá que venga a la Argentina… Yo viajo menos que una azafata y, a diferencia de lo que pasa conmigo, a ellas no les sacan a sus hijos. Estoy trabajando”, comenzó diciendo ante la prensa, antes de entrar en detalles sobre las denuncias que pesan sobre el jugador.












