Las hijas de Wanda también participaron en el diseño: están eligiendo los colores y estilos de sus cuartos. La empresaria incluso mandó a construir habitaciones separadas para las novias de sus hijos adolescentes, garantizando privacidad para todos.
Uno de los aspectos más impresionantes es el vestidor de Wanda: ocupa la mitad de la planta superior y es tres veces más grande que el que tiene en su casa de Milán.
En la parte superior de la mansión habrá un salón de fiestas, preparado para organizar eventos privados. A esto se suma un garaje con capacidad para ocho autos y una amarra privada, ya que Wanda también planea comprarse un barco.
La casa será completamente inteligente, equipada con paneles solares importados, cerraduras digitales y reconocimiento por huella dactilar. Todo pensado para garantizar confort y seguridad al más alto nivel.














