La Asociación Internacional de Familiares y Amigos por la Justicia y los Derechos Humanos en Uruguay (ASINFA) ha dado un paso significativo en su lucha por garantizar la transparencia y el respeto a los derechos fundamentales en Uruguay.
En un comunicado oficial emitido este martes, la organización anunció que ha presentado una solicitud formal ante el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, dirigido por Volker Türk, y a diversos Relatores Especiales de la ONU, con el objetivo de que se investiguen presuntas violaciones a los derechos humanos y se supervise el cumplimiento del debido proceso en el país sudamericano.
La solicitud de ASINFA pone el foco en lo que la organización describe como irregularidades estructurales en el sistema judicial uruguayo, particularmente en casos relacionados con delitos de lesa humanidad.
Entre los destinatarios de esta petición se encuentran figuras clave de los Procedimientos Especiales de la ONU, como Isha Dyfan, presidenta del Comité de Coordinación de los Procedimientos Especiales; Priya Gopalan, del Grupo de Trabajo sobre la Detención Arbitraria; Margaret Satterthwaite, Relatora Especial sobre la Independencia de Jueces y Abogados; y Bernard Duhaime, Relator Especial sobre la Promoción de la Verdad, la Justicia, la Reparación y las Garantías de No Repetición, entre otros.

Este movimiento responde a más de diez denuncias documentadas por ASINFA entre abril de 2023 y diciembre de 2024, las cuales han sido presentadas ante diversos organismos de la ONU. Según el comunicado, estas denuncias evidencian problemas como la falta de independencia judicial, el uso de testimonios cuestionables y la ausencia de garantías en ciertos procesos legales, lo que genera un clima de "incertidumbre jurídica" que afecta los derechos de los imputados.
ASINFA expresa una doble postura en su comunicado: por un lado, una profunda preocupación por las falencias observadas en el sistema de justicia uruguayo; por otro, una esperanza renovada en que la intervención de la comunidad internacional pueda marcar un punto de inflexión. "La justicia debe ser imparcial, transparente y respetuosa de los derechos de todas las personas", subraya la organización, destacando que su solicitud ante la ONU busca no solo visibilizar las irregularidades, sino también presionar por una observación internacional que asegure el cumplimiento de los estándares del Estado de Derecho.









