Hace unos días, la pantalla de televisión se convirtió en el escenario de un disparate técnico que rozó lo inmoral. “¿Por qué es malo tener una inflación baja?”.
Así se presentó una intervención periodística en Telemundo hace un par de días. Continuaba la periodista diciendo que “la pregunta está bien”, agregando que “una inflación abaja tiene consecuencias”, por eso el BCU busca un fijarla en un 4,5% anual.
Al estar actualmente en 3.6 %, preocupa que pueda caer debajo de ese número. Agregó que “Una inflación baja combinada con una economía que crece más lento, es incomodo como ponerte un buzo de lana sin camiseta abajo, no es el escenario ideal, hay riesgo de menor consumo, menor inversión, menos trabajo y menos crecimiento”.
Ello traería “Problemas en el mercado laboral, si la inflación se achica sube el salario real, pero para las empresas es un costo mayor no previsto que puede afectar el empleo. Y las cuentas fiscales, con una inflación más chica la recaudación es menor y los egresos terminan siendo mayores, es decir numero rojos por todos lados”, para rematar el informe con el climax del absurdo: “una inflación baja no siempre es una buena noticia”.
Pero vayamos por parte para ser claros y dejar en evidencia la ignorancia, mala fe, o el mandado de este informe, maquillado de “periodistico”.
¿Qué es la inflación? Es el aumento de la cantidad de dinero que se ofrece en el mercado lo que motiva, la disminución del poder adquisitivo. NO ES, la suba generalizada de precios, como erróneamente (y a esta altura de la civilización creo que intencionalmente también) se insiste por parte de los operadores afines al intervencionismo.
El dinero como cualquier otro bien, se rige por la oferta y la demanda, esto es, a medida que se incrementa su cantidad, el precio cae y viceversa.
La inflación hace que los precios aumenten porque ahora hay más dinero persiguiendo los mismos bienes. El aumento de precios es el síntoma, no la causa.
¿Y quien tiene el monopolio de la impresión de dinero? Adivinó, el estado, a través del Banco Central. La inflación es por lo tanto, un hecho, una decisión política. Es intencional. Es algo querido por los políticos, aunque se vistan con ropajes distintos.
Contrariamente a lo que la nota periodística menciona, la inflación nunca, en ningun momento y bajo ninguna circunstancia es buena. Jamás.
Por qué la inflación es nefasta? Sencillamente porque le roba el poder adquisitivo al salario de la gente. Quien tiene ingresos mensuales fijos, padece la inflación porque su dinero cada vez vale menos. Pero además, la inflación atenta contra la inversión, toda vez que, atenta previamente contra el ahorro.







