El viernes 21 de agosto en el Palacio Legislativo, los ex presidentes Julio Sanguinetti y Luis Lacalle Herrera, dialogaron sobre las víctimas del terrorismo subversivo en Uruguay.
En el marco del "Día Internacional de Conmemoración y Homenaje a las Víctimas del Terrorismo", el Centro de Estudios de Derechos Humanos del Uruguay organizó un encuentro y diálogo entre los ex presidentes, donde también participó Sergio Molagero, quién fue secuestrado y torturado por la banda terrorista OPR-33.
Ante un nutrido público se habló de lo nocivo que fue la sedición marxista que asoló Uruguay desde comienzos de la década de 1960 y al menos hasta 1972.
Particularmente se señalaron los crímenes de la banda terrorista de Tupamaros, muchos de los cuales continúan impunes y sus autores nunca fueron detenidos.
Prisioneros políticos
Particularmente se señaló lo que padecen los prisioneros políticos encarcelados en la prisión de Domingo Arena, y en otras dependencias, que son militares policías y algunos civiles acusados por ex sediciosos de supuestos delitos cometidos hace más de medio siglo.
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Por más que en Uruguay existe la Ley de Caducidad votada de 1986, y que fue dos veces sometida a la voluntad popular para dejarla sin efecto, y las dos veces el Cuerpo Electoral votó por mantenerla, el odio y la venganza continúan avanzando.
La izquierda totalitaria sigue promoviendo juicios contra los viejos Defensores de la Patria.
Con una Fiscalía de Lesa Humanidad dirigida por Fiscales que en lugar de aplicar la ley, aplican la venganza, y con testigos falsos, decenas de ex policías y militares han sido condenados penalmente. En juicios paródicos.
Mientras tanto, decenas de ex terroristas tupamaros que cometieron delitos de sangre jamás fueron detenidos, y además cobran pensiones ellos y sus descendientes, gracias a una ley y a un decreto reglamentario votado en su momento por el Frente Amplio.