El 12 de febrero de 1974, entró en vigor el Tratado del Río de la Plata y su Frente Marítimo, firmado el 19 de noviembre de 1973 en Montevideo por los presidentes Juan María Bordaberry de Uruguay y Juan Domingo Perón de Argentina. Este tratado no solo marcó el final de casi un siglo de disputas territoriales y jurisdiccionales sobre el Río de la Plata, sino que también estableció las bases para una cooperación binacional más estrecha en áreas como la pesca y la navegación.
Desde la independencia de Uruguay en 1828, el Río de la Plata, uno de los estuarios más grandes del mundo que sirve de frontera natural entre Argentina y Uruguay, había sido objeto de numerosas disputas sobre la delimitación de sus aguas y el uso de sus recursos. Estas tensiones se agravaron durante el siglo XX, con diferencias sobre cuestiones como la soberanía de islas, derechos de pesca, navegación marítima, y la delimitación del frente marítimo.
La firma del tratado en 1973 fue el resultado de un contexto político y diplomático particular. Perón, de vuelta en el poder después de 18 años de exilio, buscaba consolidar la relación con los países vecinos como parte de su política exterior.











