En una decisión que ha generado controversia, la jueza Marcela Vargas ha otorgado prisión domiciliaria al exsenador Gustavo Penadés y al profesor Sebastián Mauvezín, ambos acusados de delitos sexuales contra menores. La medida incluye el uso de tobilleras electrónicas para monitorear su ubicación, pero ha desatado un debate sobre la efectividad y la equidad del sistema judicial uruguayo.











