La Junta Departamental de Maldonado resolvió enviar una delegación de doce personas a la Feria Internacional de Turismo (FIT) de Buenos Aires, que se desarrolla entre el 25 y el 29 de setiembre. La misión oficial figura en el Boletín N° 28/2026 del cuerpo, fechado el 11 de setiembre y publicado en el sitio institucional, bajo el rubro "MOF – FIT". Las misiones oficiales de un organismo público implican que este cubre los viáticos de sus integrantes. Allí se enumeran once ediles —Verónica Robaina, Osvaldo Matteu, Javier de León, Marta Torres, Andrea Vicentino, Andrés Arias, Adriana Costa, Javier Ramírez, Sebastián Antonini, María José Bovio y Pablo Bragança— y, además, Guillermo Moroy, que no es edil sino secretario político de la Presidencia.
Matteu preside la Junta desde el 16 de julio de 2026 y hasta la misma fecha de 2027, según consta en la página oficial del organismo. Moroy ocupa la Secretaría Política, un cargo de confianza del presidente. La tabla de sueldos vigente desde julio de 2026, publicada por la propia Junta, fija para ese cargo una remuneración nominal de $ 327.284 mensuales: es la más alta de toda la escala, por encima del secretario general ($ 308.759), del director general ($ 279.812) y de cualquier cargo de carrera del organismo.
El costo de referencia
La Junta no difundió, hasta el cierre de esta nota, el monto asignado a la misión. Existe, sin embargo, una referencia pública. Los organismos del Estado uruguayo utilizan como base para las misiones al exterior la escala de viáticos que elabora el Ministerio de Relaciones Exteriores, cuya versión vigente desde el 1° de julio de 2026 fija para Buenos Aires y su área metropolitana un valor de USD 368 diarios por persona, con montos superiores para determinados hoteles.
Con ese parámetro, y tomando la duración de la misión tal como figura en el boletín —cinco días—, el cálculo es simple: doce personas por cinco días por USD 368 arrojan USD 22.080. La cifra es una estimación construida sobre la escala de referencia; el monto efectivamente pagado podría ser menor si el cuerpo aplicó otro criterio o si los días de viaje se liquidaron en forma parcial. Este medio consultó a la Junta sobre el costo de la misión y al cierre de esta nota no había obtenido respuesta. Lo que no está en discusión es la cantidad de integrantes, la duración y el destino, que constan en un documento oficial emitido por la Secretaría General del cuerpo.
Lo que se hacía antes
La participación de la Junta de Maldonado en la FIT no es nueva. Es habitual que el cuerpo envíe a integrantes de la Comisión de Turismo a acompañar el stand de Uruguay en la feria. Lo que distingue a esta edición es el tamaño de la delegación: doce personas, incluyendo a un funcionario de confianza que no ejerce representación política alguna y cuya función es asistir al presidente.
El mismo boletín registra otra misión: diez ediles viajaron a Colonia entre el 11 y el 13 de setiembre para participar del Congreso Nacional de Ediles. Dos misiones oficiales en dos semanas, veintidós cupos con viáticos, sin que se haya difundido públicamente informe alguno de resultados.
El problema no es el viaje, es la idea de Estado que hay detrás
Nadie discute que promocionar Maldonado en la principal feria turística de la región sea una tarea pertinente. La discute la lógica más elemental cuando se pretende que esa tarea requiera doce personas. La gestión comercial del stand uruguayo corresponde al Ministerio de Turismo; la promoción del departamento, a la Intendencia. La Junta no vende paquetes, no firma convenios ni negocia con operadores. Su función constitucional es legislar en el ámbito departamental y controlar al Ejecutivo comunal. En la FIT no se legisla ni se controla nada.
Un edil en un stand es representación institucional. Diez ediles y un secretario de confianza en un stand son otra cosa: son un beneficio repartido entre quienes integran el cuerpo, financiado por el contribuyente de Maldonado y presentado como misión oficial. Que Moroy viaje con viáticos además de percibir la remuneración más alta del organismo no es un detalle administrativo; es la síntesis del problema. El Estado paga al funcionario para asistir al presidente y le cubre además los viáticos para acompañarlo a Buenos Aires.
Se dirá que USD 22.000 no quiebran las finanzas de ninguna Junta. Es cierto, y es precisamente el argumento más peligroso que existe en materia de gasto público. "No es mucho" es la frase con la que se justifica cada partida que nadie controla, cada cupo que se agrega a una delegación, cada viático que se liquida sin que a nadie se le ocurra preguntar para qué. La suma de gastos que "no son mucho" es la razón por la que el Estado uruguayo cuesta lo que cuesta.
Mientras tanto, el mismo Boletín 28/2026 que consigna la misión a Buenos Aires recoge planteos de vecinos por veredas inexistentes, cunetas sin limpiar e iluminación deficiente en Cerro Pelado y Punta Negra. Esos expedientes fueron derivados a la Intendencia "a recabar información". La misión de doce personas no necesitó recabar nada: se tramitó y se ejecutó. La velocidad con la que un organismo resuelve sus propios viajes y la lentitud con la que atiende las veredas de sus contribuyentes dicen más sobre sus prioridades que cualquier discurso.
Corresponde que la Junta publique el costo total de la misión, el criterio con que se fijaron los viáticos y qué actividad concreta cumplió cada uno de los doce integrantes durante los cinco días. Son datos públicos, pagados con dinero público. Que el contribuyente de Maldonado tenga que reconstruirlos con una escala ministerial y una calculadora no es una omisión menor: es la prueba de que el organismo no considera que deba explicaciones a quien le paga el sueldo.