Es decir, una madre con cuatro hijos vivía amenazada en su propia casa, y los delincuentes volvieron una y otra vez hasta intentar sacarlos por la fuerza. Hasta el momento no hay detenidos. La Policía analiza las cámaras de videovigilancia para identificarlos.
Un patrón que se repite
No es un caso aislado. En septiembre, en el barrio El Tobogán, cuatro personas sacaron a una mujer de su casa a punta de pistola, a pocos metros de la Jefatura de la Zona Operacional IV. Los cuatro fueron detenidos y tenían antecedentes penales. Según fuentes de la investigación citadas por Telemundo, la Policía investigaba si pretendían instalar allí una boca de venta de drogas.
En el caso del Cerro todavía no se sabe quiénes son ni qué buscaban. Pero el mecanismo es el mismo: grupos armados que deciden quién vive y quién se va de un barrio. Cuando una familia trabajadora tiene que defender su casa de bandas que se mueven en moto y disparan contra la Policía, el Estado ya perdió el control del territorio.