Herrera mencionó también el caso “consorcio” como ejemplo de corrupción judicial. En ese caso se investiga a exjueces y vocales que supuestamente direccionaron fallos. Incluso está involucrado el exministro de Justicia, César Siles.
Este caso reveló una red de manipulación interna del sistema judicial. Para el analista, es una muestra del colapso institucional.
El MAS rechazó de manera enfática los resultados del informe del WJP. La ministra de Justicia, Jessica Saravia, cuestionó la metodología utilizada.
Afirmó que no se puede tomar como válida la evaluación de una ONG extranjera. Insistió en que Bolivia es evaluada por organismos serios como la OCDE. Dijo que esos datos son más confiables.
Saravia resaltó que Bolivia obtuvo un 67% en criterios regulatorios según la OCDE. Además señaló un cumplimiento del 100% en normas sobre conflictos de interés. En acceso a la información, el país habría alcanzado un 64% de cumplimiento.
También destacó los sistemas de denuncia pública que tiene el Estado. Consideró que eso refleja avances en transparencia.















