Un equipo científico interdisciplinario perteneciente a la Universidad Nacional de Córdoba desarrolló parches oculares impresos en 3D para tratar la patología del glaucoma. Esta enfermedad constituye una de las principales causas de ceguera irreversible en todo el mundo y afecta globalmente a 7.700.000 personas según las estimaciones de la Organización Mundial de la Salud. El trastorno ocular se origina mediante un incremento progresivo de la presión intraocular que daña sistemáticamente el nervio óptico y degrada irreversiblemente la visión humana.
Los tratamientos convencionales se basan principalmente en la aplicación diaria de gotas oftalmológicas que reducen la presión acumulada dentro de los ojos de los pacientes. Sin embargo, estas terapias tradicionales presentan inconvenientes significativos vinculados tanto a la falta de constancia de los enfermos como a la escasa retención del producto líquido. Debido al constante parpadeo y al lagrimeo natural de la superficie ocular, menos del 5% del fármaco administrado logra ingresar efectivamente hacia los tejidos internos.












