Este viernes se presentan los candidatos para renovar las autoridades del PJ, con el gobernador al frente del partido.
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El Partido Justicialista de Córdoba se encamina, el próximo 3 de mayo, a una renovación de autoridades que marcará el inicio de una etapa política bajo la conducción del gobernador. Este proceso administrativo busca regularizar los mandatos vigentes y tener la herramienta partidaria lista antes de las próximas elecciones legislativas. La decisión del gobernador es ejercer un liderazgo territorial sólido que ordene las filas internas en todos los departamentos del interior provincial.
La lista de unidad es la opción elegida por la dirigencia para evitar confrontaciones al interior del partido en un contexto social que no permite disputas de poder. A diferencia de años anteriores, no se prevén competencias internas en los departamentos, salvo algunos casos muy puntuales en circuitos menores. Este reordenamiento permitirá integrar a nuevas referencias generacionales que surgieron tras el recambio institucional ocurrido en diciembre del año pasado.
El Consejo Provincial del PJ se compone de 50 miembros, distribuidos entre 24 representantes por lista sábana y 26 delegados uninominales por departamento. En la nómina principal que encabeza Martín Llaryora figuran dirigentes de peso como Manuel Calvo, Miguel Siciliano, Nadia Fernández y Carlos Gutiérrez. También aparecen nombres destacados como Paulo Cassinerio, José Ignacio Scotto, Sergio Busso, Juan Manuel Llamosas, Laura Jure y Carolina Basualdo.
El Consejo Provincial del PJ será encabezado por el gobernador Llaryora, al presentarse una sola lista con él como titular del partido
Dirigentes que integran la renovación partidaria
La lista de unidad se completa con figuras como Eduardo Accastello, Julián López, David Consalvi e Ignacio García Aresca para el órgano ejecutivo. Llama la atención que para este nuevo ciclo no se incluiría a Natalia de la Sota ni tampoco al ex legislador Oscar González (por obvias razones) en el esquema central. Por su parte, Facundo Torres y Raúl La Cava continuarían desempeñándose como presidentes alternos en los ámbitos de la provincia y la capital cordobesa.
Para los cargos uninominales en el Consejo suenan Gustavo Brandán por Colón, Federico García por Río Segundo y Abraham Galo representando a Unión. En el departamento San Javier se posiciona Julio Bañuelos, mientras que Julieta Aquino iría por Marcos Juárez y Mariana Caserio por el distrito de Punilla. La lista continúa con Cristian Frías por Minas, Juan José Blangino por Río Primero y Victoria Busso representando al departamento Roque Sáenz Peña.
Finalmente, para el departamento Santa María se proyecta a Facundo Torres y para San Martín suena con fuerza el nombre de Verónica Navarro. Estos nombres propios buscan consolidar la presencia del oficialismo en cada rincón de Córdoba mediante una estructura política verticalista. El objetivo central es evitar las discusiones horizontales y mantener un esquema de autoridades que ya viene funcionando en la gestión.
En el distrito de la Capital, el actual intendente Daniel Passerini será proclamado como el nuevo presidente del partido a nivel de la ciudad
Estrategia electoral para la capital cordobesa
En el distrito de la Capital, el actual intendente Daniel Passerini será proclamado como el nuevo presidente del partido a nivel de la ciudad. Lo acompañará la senadora Alejandra Vigo, quien se mantendría como la representante uninominal del departamento ante el Consejo Provincial de la fuerza. Este binomio será el encargado de definir los cargos secundarios en las seccionales para garantizar la gobernabilidad de la principal jurisdicción electoral.
La presentación formal de los candidatos este viernes despejará las dudas sobre los pocos lugares que todavía se encuentran bajo una negociación. Los 50 miembros finales del Consejo deberán trabajar en conjunto para sostener la narrativa del cordobesismo en un año que será de máxima relevancia política. El trasvasamiento generacional iniciado tras la salida de Juan Schiaretti se completa ahora con la toma del control administrativo total de la herramienta partidaria.
Tanto Passerini como Llaryora buscan que el PJ sea una plataforma dinámica que responda de manera directa a las necesidades de la gestión ejecutiva provincial. Las elecciones internas oficiales del próximo 3 de mayo serán apenas la ratificación formal de estos acuerdos alcanzados previamente en las mesas de diálogo. Córdoba se prepara así para un ciclo político donde el liderazgo institucional y el partidario confluirán en las mismas figuras de referencia.