Procesan a la abogada acusada de inventar fallos falsos de un juez de Córdoba
La abogada uruguaya María Auxiliadora Duffey Laxague, de 58 años, acusada de engañar a clientes con falsas sentencias judiciales favorables atribuidas a un juez federal de Córdoba capital.
La abogada uruguaya María Auxiliadora Duffey Laxague, de 58 años, acusada de engañar a clientes con falsas sentencias judiciales favorables atribuidas a un juez federal de Córdoba capital, sufrió un nuevo revés judicial. El juez federal N° 2 de ese distrito, Alejandro Sánchez Freytes, víctima de las maniobras, firmó su procesamiento por presunta estafa y prevaricato y la embargó por más de $30 millones.
La novedad se conoce después de que, en julio, el magistrado revocara las reparaciones del perjuicio que la abogada había ofrecido a varios damnificados de un laboratorio farmacéutico por incumplir los pagos acordados. Anteriormente, en otro proceso, Duffey Laxague había sido sobreseída por estafa y defraudación, tras reparar un perjuicio de más de $34 millones a otros tres damnificados.
Según la acusación de los fiscales Enrique Senestrari y Virginia Miguel Carmona, las maniobras se repitieron con un patrón casi idéntico entre 2024 y 2025. En el primer caso, un empleado de un laboratorio le pagó $4 millones en honorarios para presentar un amparo por retenciones de Ganancias, pero, por consejo de la abogada, firmó un desistimiento que nunca llegó a presentarse en el expediente; luego le habría cobrado una supuesta "multa judicial" de más de $15,6 millones, pagada en cuotas, mientras ella simulaba el avance de la causa con videollamadas, mensajes y un fallo falso que nunca existió.
Palacio de Justicia de Córdoba.
Otros damnificados en la causa contra la abogada
El mismo patrón se repitió con otros dos compañeros de trabajo del primer damnificado, que le pagaron $4 millones y $3,7 millones respectivamente en concepto de honorarios. A ambos los habría estafado además con el cobro de la falsa multa: $9,2 millones al segundo damnificado y $10,7 millones al tercero, en causas que en los hechos el juez había archivado o rechazado.
En el tercer caso, la abogada cometió un error al consignar que el fallo apócrifo había sido dictado por el juzgado de Sánchez Freytes, cuando en realidad el amparo se había presentado ante el Juzgado N° 3, a cargo de Miguel Hugo Vaca Narvaja. Al procesarla, Sánchez Freytes sostuvo que la acusada "habría desplegado una maniobra defraudatoria valiéndose de su condición de abogada".
El procesamiento se dictó pese a que el defensor de la abogada, Leonardo Monti, había apelado ante la Cámara Federal de Apelaciones de Córdoba la revocación de las reparaciones ofrecidas por su clienta. Tras declararse inadmisible ese recurso, el abogado presentó una queja aún no resuelta y pidió diferir el análisis del procesamiento, pedido que Sánchez Freytes rechazó antes de notificar la decisión al Colegio de Abogados.