El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, quedó bajo la lupa luego de una serie de decisiones que despertaron críticas durante la Copa del Mundo. Uno de los episodios más discutidos fue la anulación de la suspensión del delantero estadounidense Folarin Balogun, quien finalmente pudo disputar el encuentro de octavos de final frente a Bélgica.
La medida generó un fuerte rechazo dentro de la UEFA, que consideró que la resolución marcó "una línea peligrosa" respecto a la independencia de los procesos disciplinarios. En respuesta, Infantino aclaró que la decisión fue adoptada exclusivamente por el Comité Disciplinario de la FIFA y negó cualquier tipo de intervención.
Varias asociaciones nacionales europeas comenzaron a mantener conversaciones para presentar un candidato que compita con Infantino en las próximas elecciones de la FIFA.









