Los indicadores de marzo mostraron mejoras y anticipan una recuperación del sector, con diferencias notables entre la dinámica de la obra pública (30%) y la privada (70%).
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En el marco del proceso de estabilización macroeconómica impulsado por el Gobierno nacional, el ministro de Economía, Luis Caputo, delineó los principales ejes con los que la administración libertaria apuesta a reactivar el sector de la construcción, uno de los termómetros clave de la actividad económica. Con señales de mejora en los indicadores recientes, el oficialismo proyecta un impulso más marcado hacia mitad de año, apoyado en un ambicioso esquema de concesiones viales.
Luego de una leve caída del 2,6% en febrero, el titular del Palacio de Hacienda destacó que en marzo comenzaron a observarse “buenos indicadores” en sectores que venían rezagados, entre ellos la industria y la construcción. En este sentido, subrayó que el repunte se consolidará con la puesta en marcha de obras estratégicas.
Red federal de concesiones
Durante su participación en Expo EFI, Caputo fue categórico al trazar el horizonte inmediato: “Si pensamos en la construcción, para junio o julio ya van a estar en obra los 9.000 kilómetros de corredores viales, eso le va a dar un impulso más. También vamos a estar empezando el proceso de licitación para otros 12.000 kilómetros de rutas nacionales”, afirmó.
El funcionario remarcó además que el Gobierno está avanzando en un esquema descentralizado y eficiente: “Le estamos entregando rutas nacionales a las provincias que están empezando a hacer ellas las obras, con financiamiento propio o que le estamos consiguiendo nosotros del BID, el Banco Mundial, CAF”. Según explicó, esta política no solo busca reactivar la actividad, sino también mejorar la productividad mediante una logística más eficiente.
Desde el sector privado, si bien reconocen el potencial dinamizador de la obra vial, algunos actores plantearon matices respecto de su alcance. Una fuente consultada señaló que “el sector no puede mostrar signos positivos con las concesiones de las rutas porque el 70% del sector es obra privada. Las concesiones impactan sobre el 30% de la obra pública”.
No obstante, el propio desarrollo del plan oficial muestra avances concretos. En relación con los 9.000 kilómetros anunciados, se confirmó que ya existen dos contratos en marcha y otros dos próximos a adjudicarse, mientras que nuevos tramos podrían definirse hacia mitad de año. Incluso dentro del sector reconocen que estas iniciativas “van a generar movimiento”, aunque mantienen cautela sobre su magnitud relativa frente al total de la red vial, que alcanza los 40.000 kilómetros.
El sector registró recuperación en 2025 y el inicio de 2026
En paralelo, los datos oficiales del INDEC reflejan que la construcción comenzó a dejar atrás su fase más crítica, en línea con la política de “obra pública cero” impulsada por la gestión de Milei, orientada a ordenar las cuentas públicas. Durante 2025, el sector mostró señales de recuperación interanual, con subas de 2,5% en enero, 4,5% en febrero, 10,8% en marzo y 16,1% en abril. En los meses siguientes, la tendencia continuó con incrementos como el 6,1% en mayo, 9,1% en junio, y variaciones positivas —aunque más moderadas— del 1,2% en julio, 0,7% en agosto y 2,4% en septiembre.
Ya en 2026, los registros muestran una evolución más estable, con una suba del 0,3% en enero y una leve variación del 0,6% en febrero, lo que evidencia un proceso de normalización tras el reacomodamiento macroeconómico.
Las diferencias de interpretación entre el Gobierno y algunos referentes privados se explican, en gran medida, por la composición del sector, donde predomina la obra privada. Sin embargo, desde la óptica oficial, el nuevo esquema basado en concesiones, financiamiento internacional y disciplina fiscal sienta las bases para una recuperación más sólida y sostenible.