El reciente paquete fiscal anunciado por el ministro de Economía brasileño, Fernando Haddad, que aumenta la tasa de IVA, logrando que sea la más alta del mundo, y también sube los impuestos a los ricos, fue recibido con incertidumbre por los mercados.
A esto se sumó la reciente intervención quirúrgica del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, quien, a sus 79 años, debió ser operado de un hematoma subdural luego de una accidente doméstico.
La semana pasada, el Banco Central duplicó el ritmo de ajuste monetario con un aumento de 100 puntos básicos, llevando la tasa de interés de referencia al 12,25%. Se esperan subidas similares en las dos próximas reuniones del Copom, y se anticipa que la Tasa de Interés Básica (Selic) alcance el 16,5% en la segunda mitad de 2025.
"El desajuste de las expectativas de inflación es un factor de preocupación compartido por todos los miembros del Comité y debe ser controlado", indicó el Copom la semana pasada. El presidente Lula fue un crítico feroz de la política monetaria del Banco Central, que considera que "ahoga la economía".
Según el mandatario brasileño, el Banco Central debería imprimir millones de reales, a pesar de que eso provoque un aumento de la inflación. Por eso mismo, en 2025, la entidad monetaria tendrá un nuevo presidente, Gabriel Galípolo, una persona cercana a Lula.